El implante unitario sustituye una pieza dental con una raíz de titanio integrada al hueso y una corona cerámica individualizada. Funciona, se siente y se ve como un diente natural — y dura décadas.
Diagnóstico digital sin compromiso · Respuesta en <24h
Un implante dental unitario no es una prótesis pegada al hueso: es una raíz artificial de titanio que se atornilla al maxilar y, con el tiempo, se integra biológicamente a él en un proceso llamado osteointegración. Sobre esa raíz fijamos una corona de cerámica diseñada uno a uno, indistinguible del resto de tu dentición.
Es la solución más conservadora cuando falta una pieza, porque no toca los dientes vecinos — a diferencia de los puentes tradicionales, que necesitan tallar las piezas adyacentes. Y es la única que preserva el hueso: cuando un diente se pierde, el hueso que lo sostenía se reabsorbe; un implante mantiene esa estimulación y frena el proceso.
En MAKEDA cada implante empieza con un TAC 3D y un escáner intraoral. No colocamos un implante hasta haber visto tu hueso en tres dimensiones, planificado el ángulo y la profundidad exactos en el ordenador, y diseñado la corona definitiva antes de la cirugía. La intervención dura entre 45 y 60 minutos, con anestesia local.
Aunque hablamos de "el implante" en singular, un implante dental completo está formado por tres componentes que trabajan como uno solo. Conocerlos ayuda a entender por qué el material y la planificación son tan importantes.
Es la raíz artificial. Una pieza de titanio puro (entre 6 y 13 mm de longitud, según el caso) que se atornilla al hueso maxilar bajo planificación digital previa con TAC 3D. El titanio es biocompatible: el hueso lo reconoce y se fusiona a él durante los 3-4 meses siguientes (osteointegración).
Es el conector. Se atornilla sobre el implante una vez ha cicatrizado y emerge a través de la encía. Su función es servir de base estable para la corona definitiva. En zonas estéticas usamos pilares de zirconio blanco para evitar cualquier sombra grisácea bajo la encía.
Es lo que se ve. La parte que muerde, mastica y sonríe. Diseñada en 3D a partir del escáner intraoral y fresada en cerámica de alta resistencia, individualizada para que iguale forma, color y translucidez de tus dientes vecinos. Se atornilla o cementa al pilar.
El implante dental es, hoy, el tratamiento de referencia para sustituir un diente perdido. No por moda: por evidencia. Estas son las ventajas reales frente a un puente fijo o una prótesis removible.
La corona cerámica se diseña uno a uno con la forma, el color y la translucidez de tu dentición. En boca es indistinguible de un diente propio, también de cerca.
Recuperas la fuerza masticatoria completa. Puedes morder una manzana, comer un filete o un pan crujiente sin pensarlo. Un puente o una prótesis removible no llegan a esa sensación.
Sin estímulo, el hueso que sostenía el diente perdido se reabsorbe año tras año. El implante mantiene esa carga y frena la pérdida ósea — protegiendo también la cara, no solo la boca.
Para colocar un puente fijo hay que tallar (limar) los dos dientes adyacentes, debilitándolos para siempre. El implante es totalmente independiente: respeta las piezas vecinas tal y como están.
La evidencia muestra tasas de supervivencia superiores al 95% a los 10 años en pacientes sanos. Bien mantenido, un implante puede durar más de 25 años. Es la inversión odontológica más rentable a largo plazo.
A diferencia de las prótesis removibles, no se mueve, no se sale, no roza, no se quita para dormir. Lo cuidas como un diente más: cepillo, seda y revisión cada seis meses. Te olvidas de que está ahí.
Existen distintos tipos según el caso clínico, la cantidad de hueso disponible y los tiempos de tratamiento. En la primera visita, tras el TAC 3D, te decimos exactamente cuál es el indicado para tu caso — y por qué.
Implantes de longitud estándar (8-13 mm) colocados en hueso suficiente y de buena calidad. Es el procedimiento más estudiado, con décadas de evidencia clínica y los mejores resultados a largo plazo.
Implantes de menor longitud (6-8 mm) diseñados específicamente para zonas con hueso reducido en altura. Permiten evitar técnicas más invasivas como la elevación de seno maxilar en muchos casos.
El implante recibe una corona provisional el mismo día de la cirugía. La corona definitiva se coloca después, cuando ha completado la osteointegración. Solución habitual en zona estética anterior.
Implantes largos que se anclan en el hueso cigomático (pómulo) en lugar del maxilar. Reservados para pacientes con atrofia ósea severa donde no cabe ya un implante convencional ni un injerto.
Primera visita gratuita: revisión clínica, TAC 3D, escáner intraoral y fotografías. Salimos con un diagnóstico completo escrito.
Planificamos el implante en software 3D: ángulo, profundidad, tipo de implante. Te entregamos plan escrito, alternativas y presupuesto cerrado.
Cirugía con anestesia local. Antes de cada cirugía hacemos higiene profesional gratuita para reducir la carga bacteriana y favorecer la cicatrización. Colocamos el implante y, si procede, la corona provisional. Al finalizar te entregamos tu pasaporte de implantes con la trazabilidad de la pieza.
El hueso se fusiona biológicamente al titanio. Vida normal desde el día siguiente; revisión a la semana, al mes y al final del proceso.
Tomamos un nuevo escáner. Diseñamos y fresamos la corona cerámica individualizada. La probamos, ajustamos y atornillamos. Sales con la sonrisa terminada.
Trabajamos solo con materiales y tecnología que podemos defender clínicamente. Estas son las marcas y los equipos que usamos en cada implante unitario en MAKEDA.
Tres casos de implante unitario, cada uno con su contexto. Arrastra el control para comparar.



Sin asteriscos invisibles. Te decimos qué cubre el precio antes de empezar y, si tu caso necesita algo más (un injerto, una elevación de seno), lo presupuestamos por separado y por escrito.
Adaptamos la cuota a lo que te encaje. Sin sorpresas, sin letra pequeña, sin compromiso de permanencia.
Catorce años colocando implantes en MAKEDA. Planifica, opera y revisa cada caso él mismo: la mano que diseña es la que coloca.
Once años de cirugía implantológica. Especialmente meticuloso en planificación digital y en casos con regeneración ósea previa.
Nueve años centrado en implantología quirúrgica. Trato cercano y seguimiento minucioso de cada paciente más allá de la cirugía.
Cuando faltan más de un par de dientes, o el hueso necesita preparación, hay otros caminos dentro de la implantología. Todos parten del mismo diagnóstico inicial.















Cuéntanos qué tratamiento te interesa y en qué clínica prefieres venir. Te llamamos en menos de 24 h laborables con una propuesta de fecha y, si lo necesitas, el cálculo personalizado de financiación.
Sin compromiso · Atendemos en ES · CA · VA · EN · IT